Ni calma, ni miedo, ni lágrimas, que el llorar sirve de poco, y el gritar para quedarte
afónica. El reír para arrugarte, y el soñar para drogarte. El comer para engordar y el
beber para mear. Las fotos están para borrarlas y los recuerdos para hacer daño, las
canciones para cantar y el cantar para que llueva. La lluvia para encerrarte y para
llegar a lo más alto ¿y de allí? A lo más bajo. Jamás y te digo ya, que jamás tendrás lo
que quieres, porque si lo quieres es porque no lo tienes y si no lo tienes es porque ya
lo has tenido. Porque si lo has tenido te importaba y si te importaba lo has perdido
porque hablas en pasado.